martes, 6 de agosto de 2013

Terapia de redes sociales.

Cuando abrí mi cuenta en facebook no le encontraba mucho chiste, así que no la usaba más que para contestar los tests que estaban muy de moda hace algunos años. Después descubrí los "likes" y comencé a usarla mucho más. En algún momento abrí una cuenta en tuíter que por un largo tiempo sólo usé para leer chistes de mi tuitero favorito: @noseasmamador. Luego, descubrí el botón de interacciones donde te dicen quién te ha dado Fav y Retuit y comencé a tuitear.
Por un tiempo publicaba todo lo que se me ocurría. Siempre buscando algún Fav, Retuit, Like o algo parecido. Tenía siempre abiertas mis redes sociales esperando notificaciones que me dijeran que alguien me había leído. Por suerte conocí Klout.
Klout te dice, asignándote un número entre uno y cien, el nivel de influencia que ejerces con tus redes sociales. Ahora, en lugar de preocuparme por cuántos Retuits y Favs tenía, sólo me preocupaba por el numerito que Klout me daba y por la actividad que registraba.
El número ese me tenía muy obsesionado y terminé por cerrar mi cuenta de Klout hace un par de semanas. También cerré mis cuentas de tumblr, tuíter y otras redes sociales que terminaron por aburrirme.
Mi comportamiento con las redes sociales me hizo pensar en lo mucho que me obsesiono con tener un resultado. Cuando tengo un nuevo proyecto, una de las cosas que termina por desmotivarme es que no veo que mi esfuerzo esté dando frutos. La mayoría de las veces no es que esté trabajando en vano sino que soy el tipo de persona que espera tener un six pack perfecto después de haber hecho cincuenta abdominales.
En los últimos cuatro meses he comenzado algunas nuevas actividades. Por supuesto que con cada una de ellas persigo un objetivo. Sin embargo, trato de disfrutar mis actividades de modo que no las haga por el beneficio que pueda obtener de ellas sino porque me gusta hacerlas.
Los objetivos siguen estando todo el tiempo en mi cabeza., son lo que me motiva a seguir adelante. Esta vez, por otro lado, no me siento vencido si los avances que logro parecen pocos. Me gusta pensar que con algo más de paciencia, y otras cincuenta abdominales, mi six pack se empezará a notar. Y cuando eso no funcione, pensaré lo mismo al día siguiente. Y al día siguiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario