He decidido dejar de respirar por un tiempo. No lo malentiendan, no es un intento de suicidio simplemente necesito un descanso de esta vida.
Necesito dejar de respirar porque me duele el aire en los pulmones, me duele sentirme vivo. Ya me lo estaba esperando pues leí que la respiración es un tipo de combustión. Decidí suspenderla por mientras, en lo que aprendo más de ella. No quisiera terminar un día ardiendo en llamas.
Este es el día 1 y hasta ahora lo llevo bien. Les avisaré en un par de meses cuando decida volver a vivir. Cuando mis ganas de sentirme vivo sean más fuertes que el aire ardiendo en mi pecho. Cuando deje de sentir que el dolor no merece la pena.
lunes, 17 de noviembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
Desamor
Te conocí a través de recuerdos robados porque fui muy cobarde para vivirlos contigo. Te conocí escuchando lo que me decías sin darte cuenta, lo que me contabas mientras creías que no escuchaba. Te conocí leyendo entre líneas, investigando para llenar los huecos que dejabas en tus historias.
Te conocí y me enamoré más pero de alguien a quien no tengo conmigo. Me enamoré de lo que eras antes de estar conmigo porque de ella no conozco los defectos. Me enamoré de una guerrera, una diosa, inmortal a través de sus palabras y del deseo que despertaba en todos los hombres.
Me enamoré admirando tu libertad y fue entonces que decidí acercarme. Me enamoré y entonces te hice presa de mi amor. Te atrapé entre mis brazos y fue en esa jaula donde tu belleza se extinguió. Me odié por terminar con algo tan bello y es por eso que decidí liberarte.
Jamás me pude perdonar que por mí hayas olvidado cómo ser libre.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Regreso
En los primeros párrafos se suponía que escribiera sobre lo frustrado que me siento. Escribiría para desahogarme, sin detenerme por nada. Maldiciones, reproches, lamentos y quejas. Enojo, desesperación, desesperanza y decepción. Escribiría sobre todo lo que me abruma en este momento y sobre más cosas que se me fueran ocurriendo al escribir. Escribiría sin descanso, hasta comenzar a sentirme mejor.
Habiéndome desahogado comenzaría a disculparme, quizá. Alguna frase esperanzadora y una promesa de esforzarme más. Restar valor a los problemas sobre los que me quejé y caer en cuenta de que exageré.
Finalmente recordaría el apoyo que se me brinda incluso sin pedirlo y volvería a prometer un mayor esfuerzo. Publicar, releer, cerrar la página y ponerme a trabajar...
...sentirme igual que antes.
viernes, 1 de agosto de 2014
No hay papel
Antes de que empiecen a leer deben saber que no usare tildes. El teclado no los tiene y soy muy flojo para usar codigo ascii. ya que estoy en eso, tampoco usare mayusculas y pues al carajo todo ni siquiera usare signos de puntuacion noespaciosnisaltosdelinealaverdadesqueestoesmasdificildeloquepensecadapalabraqueescribosientolanecesidaddepresionarlabarraespaciadoraconfiesoqueesmuyfeoporqueseradificilentendermesientoquenomepuedocomunicarsupoingoqueesunaentradaadecuadaparacomomesientoahorasientoquenopuedoescribirenningunladosientoquemehanrobadotodoelpapeltodalatintacadamuroycadapedazodetierradondepudieraescribirmelohanquitadosialguiensetomaeltiempoparaenendermemuchasgracias
viernes, 4 de abril de 2014
Mi amiga Lupita
Aunque poco tiempo después de conocerla no tenía duda de ello, mentiría si dijera que desde el momento en que la vi supe que nuestros destinos estaban unidos. En realidad no recuerdo la primera vez que vi a Lupita pues era apenas un bebé. Lupita y yo crecimos juntos y eramos muy buenos amigos. Siempre jugábamos juntos. Ella imaginaba cosas y me hablaba de ellas. Yo le seguía el juego.
Conforme fuimos creciendo conocíamos a más personas. Tuve un amigo, muy especial también, muy diferente a Lupita. Él nunca lo decía pero creía que Lupita estaba loca.
"No está bien tener amigos imaginarios", me decía. Yo no quería que creyeran que estaba loco y empecé a jugar menos con ella.
Crecí más. Nos mudamos y por mucho tiempo no vi a Lupita. Conocí a más personas y, como es natural al crecer, olvidé muchas cosas de mi niñez. Me olvidé de ella y de sus mundos imaginarios.
Hace tiempo regresé a mi tierra natal. Visité mi antigua casa y nada había cambiado. Nadie la habitó en todo este tiempo, ni siquiera el tiempo. Todos los muebles en el mismo lugar y en el mismo estado. Salí a caminar por la colonia para ver qué más estaba igual y todo lo estaba. Cada casa en el mismo lugar, ocupada por las mismas personas y todos se veían igual que en aquellos años. Entonces me miré al espejo y vi que tampoco yo había cambiado. Más que asustarme me dio gusto. Corrí a casa de Lupita y pudimos jugar juntos como cuando era niño.
En ocasiones regreso a mi casa, cuando extraño mi antigua vida. Hablo con ella, jugamos como cuando era niño y me siento tan feliz como lo era entonces.
domingo, 9 de marzo de 2014
SOS
Ésta es una llamada de auxilio. En los últimos días he estado preso, recluido, apartado del mundo. Aún no identifico por completo a mis secuestradores pero creo que he desarrollado el síndrome de Estocolmo pues me siento muy cómodo entre ellos. Por un momento se han descuidado y he aprovechado para escribir esto, esperando que alguno de ustedes lo lea y venga a salvarme.
No sé cuáles son sus intenciones. No se han comunicado con nadie, no han pedido rescate y no parece que quieran negociar mi liberación con nadie. Creo que su único objetivo es mantenerme cautivo y lo están logrando. Por favor vengan a ayudarme.
Tengo un plan para salir de aquí. Los he estado estudiando y creo que puedo escapar de ellos. Tengo un plan para salir de aquí y empieza ahora. Cuando vuelva a ser libre lo sabrán.
domingo, 9 de febrero de 2014
Más metáforas porque tengo problemas de adicción
Esta es la historia de cómo me deshice de mi computadora:
Cuando fui consciente de que la tenía estaba muy feliz. Sentía que era muy útil y la usaba siempre que había ocasión. Me repetía a mí mismo que ésta era una herramienta muy buena, que podría hacer muchas cosas con ella. Descubrí que también me servía para pasar momentos de ocio, me entretenía cuando no tenía nada que hacer.
Pasó algo de tiempo y dejó de gustarme mi computadora. Me ha ocasionado algunos problemas porque las cosas no las hace como debería. Más de una vez la he maldecido y he querido deshacerme de ella. La verdad es que no me atrevo. Siento que no es algo de lo que una pueda deshacerse tan fácilmente. Es necesario buscar un depósito adecuado para desecharla.
Mi computadora ahora me causa más problemas que gustos y ya he averiguado dónde y cómo podría tirarla. Mi excusa para no hacerlo es que no confío en esos depósitos pero la verdadera razón es que me he acostumbrado a mi computadora. Creo que no sabría enfrentarme a la vida sin ella.
sábado, 1 de febrero de 2014
Imaginación
Las caricaturas que veía de niño me hacían creer que era posible imaginar cosas al grado de creerlas verdad. Sentir que estabas en un lugar diferente y que podías moldearlo a tu antojo. Como imaginar los ríos de lava que debía evitar brincando por los sillones.
Nunca pude lograr imaginar algo así. No veía castillos ni imaginaba que vivía entre animales salvajes. Nunca estuve en las ruinas de una civilización ni encontré los tesoros perdidos. Creía que tenía algo roto, que los otros niños sí podían hacerlo.
Algunos años más tarde sí soy capaz de imaginar cosas y creer que son verdad pero no es divertido.
domingo, 26 de enero de 2014
Fuerza de voluntad
Tengo la idea de que hubo un tiempo en que mi papá fumaba un montón. Recuerdo que fumaba faros y que a mí me gustaba el sabor del papel. Tengo una imagen en mi cabeza de él, sentado en un sillón de la casa, fumándose un cigarro. Esa vez mi hermana se acercó y le pidió que ya no volviera a fumar; desde entonces no lo ha hecho. Sin parches y sin terapias, lo único que se necesitó fue una petición de mi hermana. No sé qué tan pequeño era yo y no estoy seguro de si todo lo que creo recordar es cierto o si he inventado la historia en algún momento.
Cuando crecí un poco y pensaba en esto me parecía algo así como una hazaña. En la tele veía que dejar de fumar requería mucho esfuerzo, que siempre estabas de malas y que sólo se lograba con ayuda. Entonces veía a mi papá como poseedor de una voluntad inquebrantable, dueño de sí mismo y capaz de hacer cualquier cosa con sólo proponérselo.
No sé desde cuando, pero la voluntad me parece una de las características más deseables en mí. He logrado dominarme un muchas cosas pero sigo deseando ser como el hombre de acero que imaginaba en mi papá. La verdad es que no tengo intención de dejar de fumar definitivamente pero tengo algunas otras cosas en mente.
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