Ésta es una llamada de auxilio. En los últimos días he estado preso, recluido, apartado del mundo. Aún no identifico por completo a mis secuestradores pero creo que he desarrollado el síndrome de Estocolmo pues me siento muy cómodo entre ellos. Por un momento se han descuidado y he aprovechado para escribir esto, esperando que alguno de ustedes lo lea y venga a salvarme.
No sé cuáles son sus intenciones. No se han comunicado con nadie, no han pedido rescate y no parece que quieran negociar mi liberación con nadie. Creo que su único objetivo es mantenerme cautivo y lo están logrando. Por favor vengan a ayudarme.
Tengo un plan para salir de aquí. Los he estado estudiando y creo que puedo escapar de ellos. Tengo un plan para salir de aquí y empieza ahora. Cuando vuelva a ser libre lo sabrán.