Los exámenes de Olimpiada duran, en casi todos lados, un máximo de cuatro horas y media. La gente suele sorprenderse cuando les dices que el examen consta de únicamente tres problemas porque piensan que deben ser terriblemente difíciles. Casi todas las personas asocian sentimientos negativos con los exámenes. Les aterra pensar que no saben lo suficiente para responder las preguntas y es frustrante darse cuenta de que así es.
En las Olimpiadas de matemáticas los exámenes son vistos de manera distinta. Aunque también se experimenta el miedo previo al examen y la frustración de no poder dar solución a alguno de los problemas, enfrentarse al examen no representa un suplicio como para la mayoría de las personas. Es un reto, una cuestión de demostrarte que lo puedes hacer.
Cuatro horas y media con problemas pero sin preocupaciones, eso es un examen de Olimpiada para mí. No me importa cuán cansado esté, cuánto tiempo tenga sin ver a mi familia, si mis amigos estaban enojados conmigo... durante cuatro horas y media no me importa nada que no sea resolver la lista de problemas que está sobre la mesa.
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